Archivo de Abril, 2020

ANTITUARINOS

Desde que se empezaron a lancear toros, allá por el siglo XVI, hasta nuestros días, no cabe duda de que todo lo referente a la tauromaquia ha suscitado diversas opiniones a favor y en contra de la misma. Siempre habrá partidarios y detractores. Siempre habrá aficionados que verán el toro como arte, sentimiento o sensibilidad y animalistas que verán una corrida de toros como la más sanguinaria de las carnicerías que se le puede hacer a un animal.
Pero no es, ni mucho menos, mi intención abrir una vieja polémica de toros sí, toros no, de lo que seguro
que nadie convencerá a nadie. ¿Por qué tenemos las personas la absurda costumbre de querer hacer ver a los demás que deben de pensar como uno mismo?.
Hasta aquí, todo puede tener sentido. Lo peor viene cuando entran en acción los antitaurinos de la tauromaquia.
Antitaurinos no sólo son los que van en contra de los toros.
Son los que juegan con la ilusión y la cartera de los que empiezan.
Son los que engañan al público y traicionan a los toros.
Antitaurinos son algunos empresarios desalmados que se quieren montar a costa de los muchachos que sueñan en abrirse camino en este difícil oficio que han escogido.
Son los que manipulan al toro, serrucho en mano, aconsejados, por representantes, apoderados, veedores o toreros.
Y antitaurino es el ganadero que permite semejante fraude en su casa o aquel otro que descasta y suaviza
a los toros para poder venderlos a sus clientes los toreros.
También son los que sólo buscan protagonismo en detrimento de la afición y de la Fiesta en general, ya sean presidentes o veterinarios.
Antitaurinos son los que, porque se creen que llevan muchos años en torno al toro, se encuentran en posesión de la verdad.
Pero sobre todo, los verdaderos antitaurinos, son los que con su actitud y forma de ser impiden la divulgación y el desarrollo de la Fiesta y obstaculizan la información.
Suelen ser representantes de medias tintas que llevan a algún torerillo bisoño y carilampiño y ya empiezan a hablar de permisos, derechos de imagen y no sé cuantas cosas más cuando, en realidad, es eso, imagen precisamente lo que le puede faltar a su chaval.
Esto es destorear, es meter el pico.
Esto es estar fuera de cacho.
Y de esto sabe algo el constantinense Pepe Alcalde. O no.
Los enemigos, a veces están dentro, no fuera
Antonio Molina Nieto, Septiembre 1999

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ATENTADO TAURINO CONTRA LOS AFICIONADOS

Cuando en el espectro taurino acontece algo que afecta negativamente a los aficionados, por regla general su repercusión social y mediática es mínima.

Los medios de información, la mayoría apesebrados y amamantados por el poder taurino, ocultan o pasan muy por encima de la afrenta.

Ocurrió cuando el Gobierno decretó la bajada de IVA en el precio de las entradas. Las empresas hacen caso omiso. Las entradas siguieron costando igual, cuando no más. Nadie defendió a los aficionados. Protestamos en Sevilla y Madrid y de ahí no pasó.

En esta ocasión, me refiero a lo ocurrido en Sevilla recientemente. Un aficionado altruista, Pablo López Rioboo, tiene la feliz idea cuando conoce la suspensión de la feria de abril, de emitir vía Yotube, Twitter e Instagran, una serie de doce festejos bastante antiguos para que los aficionados al menos nos compensara un poco un abril taurino en blanco.

El proyecto fue muy bien acogido en Sevilla y resto de España y todos nos disponíamos a disfrutar de unas buenas tardes de toros.

Pero de improviso surge la sorpresa desagradable. Mediante un comunicado el Sr. López Rioboo, nos dice que las empresas propietarias de los derechos de imagen de los festejos le han prohibido emitirlos.

Decepción total y cabreo generalizado. Las redes sociales echaban pestes contra los autores del desaguisado.

No comprendíamos que en estos días difíciles de reclusión y recortes de libertades al menos no pudiéramos los aficionados tener acceso a disfrutar de la Fiesta.

No comprendíamos que ahora precisamente, cuando la tauromaquia atraviesa momentos críticos y es hora de arrimar el hombro todos, que prevaleciera el argumento de los derechos de imagen sobre unos festejos de hace más de veinte años.

No entro ni salgo en que la medida sea legal, pero si es muy discutible que dos medios como MOVISTAR y TVE impongan trabas cuando menos falta hace.

MOVISTAR, aunque dependiente de una empresa pública como TELEFONICA, hace un flaco favor a la Fiesta y se muestra insensible en momentos tan delicados.

Pero lo de TVE clama al cielo. Es una empresa pública que pagamos todos los españoles. Nunca puede negar el derecho que tenemos todos de poder ver un producto que hemos pagado.

Lo de TVE arguyendo los derechos de imagen para negar la emisión es algo que no se lo cree nadie. Los aficionados estamos convencidos que se trata de otra medida más contra la Fiesta que imponen unos dirigentes sectarios de ideología social comunista encabezada por su directora Rosa María Mateos.
Sevilla, 29 de abril de 2020
Diego Martínez González. Pte. UTAA-SEVILLA

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AFICIONADOS Y TAURINOS

De que vivimos en la era de la tecnología y que estamos siendo testigos de la última revolución del siglo XX, las comunicaciones, habrá poca gente que aún lo dude en nuestro mal llamado mundo “desarrollado”. Pero que hay tradiciones, artes y ciencias que deberían dejar pasar el progreso no tanto tecnológico, sino de ideales, valores o incluso artísticos, no deja de ser menos discutible.
Si no que se lo pregunten, por poner un ejemplo, a los puristas del flamenco con la recién llegada corriente de generaciones que le quieren pegar un vuelco al puro estilo del cante jondo con lo que ellos denominan “nuevo flamenco”, que no es, sino una forma de comercializar un producto que se ha mantenido fiel a sus raíces populares y a la identidad de todo un pueblo.
Un tanto parecido, está ocurriendo en el mundo del toro, donde, casualmente un montón de mafiosos, que
ellos mismos se denominan taurinos están impregnando “el arte de Cúchares” con todo tipo de fraudes,
embrollos y tretas que está dañando infinitamente a un espectáculo al que, verbigracia, nunca le han faltado animalistas en pro de su abolición.
Aunque, menos mal que contra todo esto queden aún algunos aficionados, que no público, que aman la
fiesta y sobre todo al toro, como a uno de los animales, más bellos de la existencia.
Hay que distinguir siempre a un aficionado, que cuando va a una plaza juzga lo que ocurre en el ruedo en
función de la res que se lidia porque sabe apreciarla o quiere aprender a hacerlo, frente a un taurino
ocasional, triunfalista y partidista.
Para un aficionado, todos los toros tienen su lidia ya que en la tauromaquia existen recursos para ello. Para un taurino el toro sirve o no sirve.
Un aficionado va a los toros y abona su localidad. Un taurino casi nunca paga.
Para los aficionados, una tarde de toros, está movida por la emoción y los sentimientos, para un taurino tan sólo es imagen y puros.
Mientras que el aficionado ama al toro íntegro, tanto zoológica como morfológicamente, un taurino no
duda en desmochar al animal a favor de una mayor seguridad y falso espectáculo refugiándose en el engaño.
¿Qué pasará con todo esto cuando no queden aficionados de verdad que siguen velando por la integridad
de la fiesta? Ellos saben que algunos lo sabemos.
Antonio Molina Nieto Octubre 2000

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REFLEXIONES DE UN AFICIONADO. ANTONIO MOLINA NIETO

Los taurinos conceden al aficionado un papel residual en esto de la tauromaquia. Tienen poco o nada en cuenta la mano que les da de comer. No es casualidad que los abonados desciendan en la mayoría de las plazas y que la Fiesta atraviesa por momentos críticos agravado por la suspensión de festejos en la actual temporada. Queremos recuperar unas reflexiones de un gran aficionado de Lora del Rio, Antonio Molina Nieto, que fueron alumbradas hace casi veinte años, pero comprobarán que son de vigente actualidad.

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