Sevilla. Novillada con picadores nocturna. Más de media entrada.
Novillos de Fermín Bohórquez, mal presentados, discretos en el tercio de varas, aunque algunos mansearon. En su mayoría inválidos.
Manuel Olivero le toco en su primero de la tarde un animal que apenas recibió castigo en las dos varas recibidas, el animal apenas se empleó. Llego en la muleta manejable pero el muchacho muy verde, faena de altibajos y muchos enganchones al igual que su recibo de capote. Matando no lo ve claro.
El segundo de su lote se protestó de salida por la mala presentación. Añadirle la invalidez que arrastraba, pero Macarena de Pablo Romero mantiene el “novillo”, luego llevaban razón los que protestaron ya que el animal llegó parado, perdiendo las manos y muy afligido. Queda inédito Manuel Olivero en una faena larga que parte del público pidió que abreviara e incluso fue volteado sin consecuencias.
Nacho Torrejón se las vio en su primer novillo un animal que apenas recibió castigo como toda la novillada y en la muleta llegó como un carretón pero cada vez iba a menos hasta pararse. Mata de una estocada trasera y contraria, sus paisanos piden la oreja con la sorpresa que la presidencia concede el trofeo, como también sorprendió que la banda del Maestro Tejera tocará en una faena que carecía de que allí pasara algo importante.
El segundo de su lote salió con una cornada que tenía en el mismo hierro (res que se aprobó con la cornada) añadir que no podía con su cuerpo y después de intensas protestas Macarena de Pablo Romero no le queda más remedio que sacar el pañuelo verde.
El sobrero feo de hechuras y pintas de eral más que de utrero. Un animal que en varas no se empleó y en la muleta llegó rajado y sin querer pelea, Nacho estuvo demasiado tiempo en la cara del animal que se dio prácticamente dos vueltas persiguiendo a la res cuando lo más lógico era irse por el estoque.
Sergio Rollón muy verde y entiendo la ilusión de los chavales de las pocas oportunidades que tienen, pero le tocaron dos novillos prácticamente afligidos y llegando a la muleta hechos unos marmolillos. Añadir que no se quedaba quieto cuando lanceaba con el capote. Dos novillos que apenas recibieron castigo en varas como toda la novillada.
Adrián Jiménez
Abonado.